Capitanes del Barco
Cada nuevo
día, la vida nos da una nueva oportunidad de recrear nuestras experiencias,
pensamientos y emociones de la forma que queramos, pero los condicionamientos
de la 3ra. densidad nos hacen repetir una y otra vez la misma realidad, como en
un lazo continuo que parece no tener fin. Terminamos sencillamente reaccionando
a los estímulos, viviendo como en “piloto automático”. Y si hacemos un balance
del día, el resultado no nos favorece.
En otras
palabras, sin darnos cuenta, le hemos entregado nuestro poder personal al
entorno, a las circunstancias, porque hemos olvidado nuestro verdadero rol como
“capitanes de nuestro barco”.
Nuestra verdadera
naturaleza es divina, es espiritual, va más allá de lo que nos dicen nuestros
sentidos, y el centro real de nuestro poder está en nuestro corazón, en nuestra
intuición, en lo no perciben nuestros sentidos físicos. Somos energía de luz, amor y servicio, cumpliendo un llamado
que hemos elegido en otro plano. Cuando decidamos conscientemente disfrutar
la vida desde nuestro verdadero poder personal, interno y espiritual, entonces sonreiremos
naturalmente al final del día.
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